En el Día Internacional de la No Violencia contra la mujer, militantes de la UCR convocan a la comunidad a reflexionar sobre esta problemática. La propuesta se sostiene a partir de la difusión de las herramientas con las que cuentan las víctimas de este flagelo.
Te esperamos hoy jueves 25 de noviembre a las 18 hs en Plaza Pringles.
El legado de los hombres públicos tiene que ver con las expresiones y las actitudes de la sociedad en el momento de su despedida.
El velatorio de Raúl Alfonsín no contó con la asistencia de ningún tipo de aparato político, salvo de las lógicas identificaciones, que se pudieron observar, de las distintas líneas internas del radicalismo. El de Néstor Kirchner en cambio, comenzó con la habitual convocatoria del aparato compuesto por los grupos kirchneristas, La Campora, loas organizaciones de DD.HH, los movimientos sociales y por supuesto de la CGT. Los medios actuaron rapidamente en consecuencia y hasta el transporte en tren y subtes dentro de la Capital y hacia ella, era gratuito. Luego, es real que se produjo también una asistencia espontanea de público en general.
Al velatorio de Alfonsín asistieron funcionarios, legisladores, ministros, empresarios, incluso el Matrimonio Presidencial, nadie estuvo excluido de poder despedirlo. En el de Kirchner les estuvo prohibido el ingreso a varios políticos, empresarios y ex funcionarios y aliados de otras épocas. Tampoco les fue posible, aunque asistieron, saludar a la Presidente y a su familia, varios políticos, funcionarios y empresarios.
En el velatorio de Alfonsín, todo fué como de costumbre -lugar, formas, protocolos- ni más ni menos que como cualquier otro Presidente de la historia, y pudieron estar allí todos lo que quisieron hacerlo, incluso ex presidentes. Al de Kirchner, les fue advertido a varios ex presidentes y también al actual Vice Presidente, que eviten momentos no gratos y se abstengan de ir.
A Alfonsín no le colocaron slogans, no necesitaron decir que era el mejor, el más o el mayor presidente, en detrimento de los demás. A Kirchner, lo calificaron desde el comienzo como el “gran transformador, el que devolvió la discusión política, el que se había vuelto a acordar de los pobres y el que hizo lo que no sucedía desde Perón…” entre otras frases. Alfonsín era de todos, Kirchner era del kirchnerismo. El país de Alfonsín -mejor o peor- eran para todos; el de Kirchner, era sólo para los que pensaban como él. Podríamos establecer muchas más diferencias y quizá también algunas semejanzas entre una y otra despedida, pero creo que lo más contundente, fue el recorrido que hizo uno y otro hasta su destino final.
Alfonsín siempre con el mismo respeto a las tradiciones, fue conducido en “La Cureña” por las calles de Buenos Aires, en las que espontánea y desinteresadamente, lo esperaba la población a su paso, mientras se dirigía al cementerio de La Recoleta. Kirchner en medio de un caos total, fue sacado de la Casa Rosada, en un auto fúnebre Mercedes Benz, las calles no estaban valladas, por lo que su desplazamiento fue casi imposible las primeras cuadras.
Alfonsín al llegar al Cementerio fue conducido al Panteón de los héroes de la Revolución del Parque, todo un gesto de reconocimiento de parte de sus correligionarios, de darle un lugar donde descansan hombre tan importantes de la historia. A kirchner lo llevaron a su ciudad natal y fue depositado en un panteón familiar de Arturo Kirchner, un tío de él, hasta que se construya su propio panteón.
En los discursos de despedida de Alfonsín hablaron personalidades de todo el arco político, incluso Antonio Cafiero, uno de sus históricos adversarios y hasta fue invitada la Presidente y Néstor Kirchner, aunque no asistieron a La Recoleta. En la despedida de Kirchner, nadie dio palabras, ni siquiera alguien de su partido o entorno político. Y los medios oficialistas se empeñaron en mostrar un Néstor Kirchner que muy pocos conocieron, si es que existió.
¿Se imaginan cómo hubiera sido el sepelio de Néstor Kirchner, si hubiera sucedido en el año 2025 y no ahora?
Raúl Alfonsín logró esa respuesta social de esa envergadura, luego de 19 años de haber dejado la presidencia de la Nación.
¿Se entiende?
El fin de semana pasado un grupo de militantes de la Unión Cívica Radical pintó el frente del comité departamental.
Ayer apareció “escrachado” con pintadas realizadas por grupos afines al gobierno nacional. Repudiamos enérgicamente estas manifestaciones de intolerancia que ponen en evidencia el odio irracional que estos grupos autoritarios profesan contra quienes piensan distinto.
En respuesta a las declaraciones desafortunadas de Pino Solanas.
El radicalismo es pasado, presente y futuro. En todo el país, nuestro partido se encuentra comprometido con la tarea de fortalecer un espacio de encuentro entre fuerzas políticas y sociales afines, para avanzar hacia la construcción de una alternativa de gobierno real, democrática y progresista.
Somos el pasado de Alem, Irigoyen, Illia y Alfonsin. Somos el presente que se manifiesta en militantes y dirigentes de todo el país comprometidos con el objetivo de consolidar la construcción de un proyecto progresista, democrático y alternativo. Y también somos el futuro, gracias al esfuerzo de miles de jóvenes militantes que en todo el país se suman a la causa de radicalismo, que no es otra que la de la democracia social.
Decir que el radicalismo es parte del pasado constituye una ofensa enorme, pero también una gran mentira. Es una pena que Pino Solanas declare en ese sentido. En su espacio político hay una gran cantidad de militantes valiosos. Si Solanas realmente piensa en el país y no en su interés personal, debería orientar su esfuerzo en el sentido de fortalecer y no debilitar la construcción de un espacio plural. Quizás se encuentre confundido por las luces del éxito, pero a veces su soberbia no tiene nada que envidiarle a la que el dice cuestionar del kirchnerismo.
El espectáculo que brinda en las últimas semanas la política argentina es realmente lamentable. Algunos dirigentes olvidan que el Acuerdo Cívico y Social es un espacio de construcción política que no depende de los humores ni de los exabruptos de ninguna persona. Los liderazgos democráticos no pueden ser excluyentes. Ya es hora que algunos dirigentes sean más generosos con la renovación que pregonan pero que no practican. En esa tarea de fortalecer este espacio nos encontramos los radicales.
* Maria Eugenia Schmuck, Vicepresidenta del Comite Departamental Rosario de la Union Civica Radical
Este viernes 20 se llevará a cabo en la Escuela Antonio Berni el Festejo del Día del Niño a las 14.30 horas.
A las 20.00 estaremos en el Comité Departamental de la UCR para recibir a Ricardo Alfonsín.
| el diario radical on BARLETTA GOBERNADOR | |
| el diario radical on Con Mario Barletta | |
| Con Mario Barletta … on El radicalismo es pasado, pres… | |
| Valentín on De Kirchner a Alfonsín | |
| Valentín on De Kirchner a Alfonsín |
|